

La Plaza de España fue construida por el arquitecto Aníbal González entre 1914 y 1929 con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929. Hoy en día es uno de los mayores exponentes de la arquitectura regionalista. Su superficie total es de 50 000 m² aproximadamente, de los que 19 000 están edificados y los 31 000 restantes son espacio libre.
Su forma semielíptica es un símbolo del abrazo entre la antigua metrópolis y sus colonias. Además, el edificio que la bordea mira hacia el Guadalquivir, lugar desde el que se emprende el viaje a América. Recorrer el conjunto arquitectónico de la Plaza de España es dar un paseo por nuestro país.
En su diseño se integra como no podía ser de otra forma y canal navegable con 4 puentes, los cuáles simbolizan los reinos de Aragón, Castilla, León y Navarra.
A lo largo de las alas en curva de la misma hay 48 bancos decorados con murales cerámicos, mostrando algún monumento característico o un momento histórico de las diferentes provincias españolas. Tendría que haber 50 bancos en vez de 48, pero cuando la plaza se construyó, Canarias solo tenía una provincia.
Por otra parte, Sevilla no aparece representada junto al resto de provincias, ya que se representa en otros cuatro murales de la plaza. Sobre los 48 bancos de la Plaza de España hay 48 bustos que representan a ilustres personajes de la historia española, como Quevedo o Velázquez.
También es de destacar el Museo Histórico Militar de Sevilla y la existencia de una sala de teatro dentro de la Capitanía General.